Por qué doy

yoga para niños

Comencé a dar clases de yoga para niños como reemplazo de un amigo, profesor de Yoga. Me pareció interesante explorar esta posibilidad, aunque nunca lo había pensado antes. Como soy una convencida de que las cosas no suceden por casualidad, cuando me pidieron el reemplazo, me entregué a la experiencia.

Me encontré con un mundo fascinante. Un mundo que ya había olvidado: La Infancia. La frescura de los niños que todo lo viven con energía y curiosidad; sus demostraciones de amor  y cariño, sin vergüenza, expresando abiertamente sus sentimientos….¡todos sus sentimientos!

Volví a verme jugando, cantando, explorando, divirtiéndome. Y aprendí a dejar de lado lo ceremonioso del yoga de adultos para soltarme un poco y confirmar que aún así, esta maravillosa disciplina milenaria podía hacer su magia en sus cuerpos y en sus corazones.

No paro de capacitarme desde entonces, tanto en yoga como en Mindfulness para niños. Y lo más maravilloso es que la agradecida soy yo, porque esta faceta del yoga me abrió el corazón.

Por qué es bueno

el yoga para los niños

Hoy en día los niños sufren tanto de estrés como los adultos. Comienzan desde pequeños con contracturas que representan tanto los malos hábitos corporales, las exigencias, las presiones como las heridas del alma. Eso se va impregnando en sus cuerpecitos.

Tempranamente comienzan a desconectarse de su cuerpo perdiendo la capacidad de reconocer los mensajes que este les envía: esa pesadez que indica que debemos dejar de comer porque ya hay suficiente; ese molestia en el estómago que nos está diciendo que deberíamos alejarnos de esa persona; ese dolor de cabeza que no es más que un aviso de que necesitamos descansar un poco antes de seguir.

En yoga trabajamos con la conciencia corporal y el movimiento. Los niños aprenden a relacionarse desde otro lugar no solo con su cuerpo sino también con sus emociones. En definitiva, aprenden a conocerse mejor. El yoga los ayuda a crecer sanos, a ser más seguros de sí mismos, a liberar la ansiedad de una forma segura. Les enseña a cuidarse. Y esta sabiduría, ¡se la llevan para toda la vida!

Por qué Mindfulness es bueno para los niños

Hubiese sido muy valioso para mi familiarizarme con Mindfulness cuando era pequeña. Aprender a focalizar la atención, a ser menos reactiva, a ser más compasiva conmigo misma y con los demás y a vivir plena y conscientemente. Estas son habilidades que se pueden aprender para la vida si nos las enseñan. 

Les pedimos a nuestros niños que se concentren y se tranquilicen pero no les enseñamos cómo hacerlo.

En nuestra cultura priorizamos el hacer sobre el ser; el resultado sobre el proceso, el tener sobre el ser feliz y el bienestar. Esta forma de ver la vida impacta directamente sobre nuestros niños provocándoles desde edad temprana ansiedad, problemas de atención, desórdenes alimenticios, adicciones.

Mindfulness es una joya que podemos regalarles; una herramienta para aprender a vivir mejor. 

Meditación de Tommy - Tommy y su mamá
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Tommy y su mamá Luciana.
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